lunes, 16 de enero de 2012

¡Esto es un asalto!

En mi cuello apuntaba aquella arma gris
mi mundo vi caer, mientras retrocedía
me pedía  el teléfono a gritos,
yo simplemente no sabia que hacer
mis nervios traicioneros conspirando contra mí,
yo inmóvil.

Mi móvil deseaba y allí el estaba 
solo que yo sin poder responder, no fui capaz de decirle 
se enfurece, amenazas desafiaban mi vida
alrededor la gente solo corriendo ignoraba la situación
Al borde de la perdición el decide perder la paciencia 
y mis nervios pusieron en tela de juicio mi suerte
solo una bendición o un corazón valiente 
quizás evitaría lo peor,  mi muerte.

El gatillo amenazo con jalar
grite un ¡NO! el cual simplemente decidió ignorar
y al caer bañado en sangre mi vida vi pasar
nuevamente lo material pudo más
otra vida el delincuente logro cobrar
y no me explico, sera que eso es lo que vale de verdad.

No culpo a mis nervios ni a mi vida
la cultura la veo perdida mientras lamentables vidas se cobran
no juzgo a la razón, ya que se carecía de ella
¿Dónde estaba el amor?
cuando se pide dinero a cuesta de una vida.
¿Dónde esta la verdadera razón?
El teléfono mi vida valió, y solo lloran,
Mientras otras vidas se cobran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario